Esta foto es de esta mañana esperando en la cola de Correos para poder echar varias cartas.
La verdad es que me ha fastidiado bastante, y cuando iba a mitad de la cola he decidido echar una foto con el móvil.
La historia de esta oficina es que hay dos o tres empleados, y se nota cuando están unos o cuando están otros. Se nota muchísimo, primero porque hay unos a los que se nota que les gusta trabajar y te atienden con cordialidad, y otros que, no sé si es porque son jefes o por lo que sea… pero van lentos, con mala gana, etc…
Y ahí nos ves… una cola de diez personas todos mirando, y el tío hablando por teléfono como si no hubiera nadie… O como si hubiera 50 porque parece que a él le da igual. ¡Que vuelva el de siempre de sus vacaciones!
No hay cosa que me desespere más que estar en una cola con mucha gente con prisas, y que el de la ventanilla pase olímpicamente de la gente. Y ya no sólo la rapidez, sino que cuando llega tu turno encima tienes que aguantar la falta de simpatía del que te recibe, y al que pagas.
Claro… que el de la ventanilla dirá lo mismo. Que está harto de los malos modos de la gente, cuando él no tiene la culpa de que esté sólo en la oficina…


Por lo que tengo entendido las sustituciones las hacen eventuales y les pagan una mierda, así que hacen lo que les sale de las narices. La culpa es de los que contratan, tanto por hacer contratos-basura como por permitir que ocupe el puesto gente que “no hace bien su trabajo” (quien trabaja de cara al público tiene que mantener un respeto por los clientes y unas formas mínimas).
Comentario por Eilonwy — octubre 8, 2010 @ 2:39 pm